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La última nota de la
flauta
La
dulce melodía de la flauta sonaba tierna al perderse entre las hojas del bosque,
que bailaban con su ritmo delicioso. El otoño ya había dejado caer las primeras
hojas, que volaban tristes y amarillentas de un lado al otro del prado que se
extendía frente al muchacho. Recostado sobre uno de los primeros árboles que se
perdían tras de sí, observaba ese vaivén tranquilo, pensando en lo que estaría
sucediendo ahora mismo en palacio. A lo lejos, bajo las estrellas, la vieja
torre se levantaba impávida, serena ante la tormenta que en su interior se
libraba. Algunos pequeños puntitos de luz advertían de que aun no había
terminado, de que dentro aun estaban todos, celebrando y olvidando. Con el
pensamiento, una nota se le escapó sin tono, muda ante el pavor de tanto
sufrimiento. Ella ya estaría llorando a estas horas, sin saber que todo pasaría,
y que nadie sabría nada. La luna lo decía desde lo alto, todo estaba ya bien y
nada más importaría. Su expresión cándida reflejaba una calma que se perdía
entre la luz azulada, desvaneciéndose por la mentira. Todo había sido ocultado y
ya nada regresaría, ella podía dormir tranquila, no la descubrirían. Él se
llevaría el secreto consigo muy lejos, tan lejos como sus notas le permitieran,
ocultándolo todo en invisibles lazos de impotencia.
La última nota de la
flauta sonó, dejando el verde prado en silencio, el hermoso silencio del otoño,
y el muchacho, cumpliendo su promesa, se levantó y se internó en la oscuridad
del bosque, siguiendo el camino que su dulce melodía le había explorado,
perdiéndose y sin mirar atrás.
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Memorias Olvidadas |
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Darka Treake |
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