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Todo
cuánto aconteció en Mi Mundo desde que fue habitado por primera vez, hasta que
el discurso del tiempo terminara en unos largos puntos suspensivos, o al menos
lo que se recuerda de todo ello, se encuentra almacenado en el interior de la
Torre del Recuerdo, en forma de interminables manuscritos, libros y pergaminos,
custodiados por el Dios del Recuerdo y sus seguidores.
Los
recuerdos que allí se guardarían hasta el fin de los tiempos, fueron contados de
mano de todos los pueblos que poblaran Mawol, en mayor o menor medida, lo cual
en ocasiones, pudo desvirtuar la historia, debido a la disparidad de opinión,
niveles de conocimiento o de conciencia...
Cada
pueblo dejó sus relatos de la historia datados en sus diferentes calendarios,
basados en los hechos y acontecimientos que sucedieron a lo largo de sus
civilizaciones. Mucha de toda esta gran historia quedó escrita y bien guardada
en la Torre del Recuerdo, para no ser olvidada.
En
este apartado se presentan algunas de las tablas comparativas entre los
diferentes calendarios. De momento tan sólo han sido identificadas tres, que
abarcan a grandes rasgos los seguidos por las diferentes razas de mortales que
habitaron Mawol. Éstos son los calendarios de los elfos, a la gran mayoría de
las Altas Estirpes de los Elfos se le atribuye el mismo, aunque a veces con
modificaciones; el de los humanos del Viejo Mundo más occidental, basado en una pequeña
corriente religiosa que pronto se extendería prácticamente por todo el Antiguo
Continente, al este de las Montañas del Anochecer, llegando incluso más tarde al
Nuevo Mundo; y el calendario enano, utilizado por tradición a lo largo de todos
los Reinos Enanos, al menos los que siempre se mantuvieron fieles al Rey Blanco,
como se llamara en las leyendas a su fundador.
Las
Edades de Mi Mundo
La gran
historia de la Leyenda de Golöel y las Guerras
de la Luna se desarrolla a lo largo de Tres
Edades bien definidas. La primera, la Edad de
los Dioses, comenzó con el Mundo, cuando aun era
esférico. Siete Grandes Dioses, llamados por
elfos los Siete Grandes Lüe, fueron los primeros
en llegar, y quienes crearían mucho más tarde la
vida, y a los mortales. Los Siete Grandes Lüe se
pelearon tanto, que sus guerras duraron a lo
largo de toda su Edad. El enfrentamiento fue
tal, que casi destruyeron el Mundo, reduciéndolo
hasta convertirlo en plano, dejando dos caras
incomunicadas. El hecho que marcaría el final de
su Edad, sería la Batalla del Juicio. Aquella
suma de crueldad que causaron los Dioses al
luchar fue decisiva para que acordaran el final
de sus guerras. Los Siete Grandes Lüe, entonces,
decidieron habitar todos un lado del Mundo, a la
que llamaron la Tierra de Orloog, o simplemente
la Tierra de los Dioses. Ésta se encontraba
justo debajo de la Tierra de los Mortales, a la
que llamaron Mawol. Este lado, decidieron
dejarlo fuera de su influencia, para que lo
habitaran los Mortales. De esta manera, todos
los Dioses quedaron en un lado del Mundo, y los
Mortales en el otro. A pesar de la decisión,
tomada por Orloog, el Dios de la Guerra y de la
Justicia, algunos Grandes Lüe no habitaron la
Tierra de los Dioses. Tal es el caso de Dianae,
Diosa de la Vida y la Naturaleza, que quedó en
la forma de un inmenso árbol en algún lugar del
Viejo Mundo; o el de Moulth, Diosa de los Sueños
y las Estrellas, que fue castigada a vivir
siempre detrás de la luna, y ésta a girar
alrededor del Mundo, para poder ser vista por
ambos lados.
Había
comenzado la Edad de los Elfos. Los Mortales que
poblaron Mawol aprendieron a sobrevivir en
aquella tierra inhóspita, aun por descubrir, que
ofrecía infinitas posibilidades. Los primeros en
llegar fueron los elfos, Doce Navíos fueron
puestos en el mar por diferentes dioses, y todos
ellos llegaron a la Tierra de Aradán, una isla
por la que derramarían mucha sangre. En Mawol
quedaron los mortales, como los hombres, en una
forma muy primigenia que les llevó largo tiempo
alcanzar un nivel tecnológico y de
autoconciencia equiparable al de los elfos; los
enanos nacieron bajo las montañas, y habitaron
el subsuelo durante toda la Edad de los Elfos,
por lo que no tuvieron ningún contacto; otros
fueron los orcos, que a diferencia de los
hombres, jamás llegaron a alcanzar su sabiduría;
y como ellos, muchas otras criaturas comenzaron
a habitar Mawol por aquel entonces. Doce fueron
las razas de los elfos, las Doce Altas Estirpes
de los Elfos, que lucharon mucho entre sí por
aquella isla, hasta que la partieron en mil
pedazos, en la forma de un archipiélago, al que
después llamarían, los Reinos Elfos de Eleanor.
El hecho
que dio fin a su Edad fue llamado el Gran
Cataclismo. Éste fue causado por Ssuhl, el Dios
Muerto, uno de los Siete Grandes Lüe, de quien
se decía que había muerto, pero como los dioses
no podían morir, quedó en la forma de un dios no
muerto. Mëryl, el Dorado, un poderoso dragón, lo
desafío a un combate a muerte, pues se creía
capaz de derrotarlo, pero no fue así. Ssuhl le
golpeó tan fuerte contra el suelo, que atravesó
el Mundo, desde una de sus caras, hasta el otro
lado. En la otra cara del Mundo, surgió de las
aguas todo un nuevo continente, al que llamarían
Ülathar. Aquella porción de tierra, que antes
era el fondo del océano, había surgido formando
un inmenso continente, y en cuyo centro, se
erguía el monte más alto de aquel Mundo. Los
elfos, que habían explorado por aquel entonces
ya Mawol casi en su totalidad, vieron la
cartografía de sus cartas cambiar para siempre.
No sólo había surgido el Nuevo Continente de
Ülathar de las profundidades, sino que los
Reinos de Eleanor se movieron a la deriva hacia
el noroeste, y el Viejo Mundo se resquebrajó por
entero, dando lugar a las Montañas del
Anochecer. Este cambio fue sentido por todas las
civilizaciones que poblaban Mawol.
En este
momento dio comienzo la Edad de los Hombres.
Éstos no tardarían ya en alcanzar la tecnología
elfa, en muchas ocasiones heredada de ellos
mismos. Se sucedieron crueles guerras, como la
Guerra de los Mil Años, en que los elfos de la
Alta Estirpe de Laentis-Anne abandonaron el
Viejo Mundo para no regresar. De esta época
datan las Guerras de la Luna. En la primera de
ellas, la Guerra de la Roca, siete poderosos
demonios, los Resentidos, fueron invocados y
amenazaron con devastar el Mundo. Uno de ellos
sería Golöel.
La Guerra
de la Roca terminó el día que Golöel fue hecho
preso en el interior de la Gran Roca, atado por
una poderosa runa. Muchos años pasó allí Golöel,
Demonio Resentido imaginado en el Amor de Orfgod,
hasta ser liberado, como decía su Leyenda que
ocurriría. Al escapar éste, dio comienzo la
Segunda de las Guerras de la Luna. Los ejércitos
de Mawol, elfos, hombres y enanos, unidos como
antaño para derrotar a Golöel, le dieron caza y
lo derrotaron de nuevo. Pero éste huyó hasta el
Beso de la Luna, y allí la encandiló y la
secuestró. La luna no volvió a surcar el cielo
en un siglo. Lo llamarían el Periodo de la
Sombra.
Cuando
los ejércitos de Mawol encontraron a Golöel,
escondido en el Templo del Adiós con la Luna
presa, lograron por fin darle muerte,
expulsándolo de este Mundo. Aquí terminó la Edad
de los Hombres, para dar lugar a la Edad de la
Incertidumbre.
Línea del
Tiempo
La Edad de los Elfos
Principales hechos ocurridos a lo largo de la
Edad de los Elfos y la de los Hombres

Línea del
Tiempo
La Edad de los
Hombres
Principales hechos ocurridos a lo largo de la
Edad de los Hombres

Línea del
Tiempo
La Guerra
de los Mil Años
Principales hitos sucedidos durante el periodo
oscuro que azotó el Viejo Mundo entre los S. -VI y V
Pronto, espero poder añadir más
calendarios, como el de los enanos, en el que he estado pensando, y del que ya
tengo algunas notas. Pero hay infinitas posibilidades, pues muchas fueron las
civilizaciones que poblaron Mawol, y de muchas maneras midieron el tiempo... |