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Las notas hay que tomarlas en verso…
Una vez, en algún
lugar de algún mundo, una niña escribió un mensaje adornando sus palabras con
una hermosa sutileza que ocultaba su significado…
Cuentan que Clauda escribía cuentos en
secreto, y que los ocultaba entre los cientos y cientos de páginas que en una
alta torre se guardaban. Dicen que allí fueron guardados todos sus cuentos para
siempre, hasta perderse en el Tiempo y en el Recuerdo, o así dijeron…
Entre todos los cuentos que
escribió Clauda, tan solo uno pudo ser leído por alguien que no fuera ella, tan
solo uno logró escapar de entre tanta intimidad, evitando así su destino de ser
perdido en el Tiempo y en el Recuerdo…
Dicen que una vez Clauda, una
niña de un mundo muy lejano en el que aun podían ser ocultados los secretos,
escribió tantos relatos y cuentos como pudo imaginar, pero de entre ellos,
decidió escribir uno en forma de canción, escribiendo su mensaje en una hermosa
partitura…
Cuentan que una vez Clauda se
enamoró de un hombre, el único que logró encontrar su intimidad y alcanzar a
invadirla… Fue entonces cuando aquella chiquilla se sintió amenazada y, huyendo,
ocultó para siempre sus relatos y cuentos donde nadie los olvidara…
Los dos amantes, antes de que
la niña huyera despavorida, cantaron juntos la canción, haciendo alarde de su
amor. Pero dicen que tras entonar sus hermosas notas, la muchacha, Clauda, huyó
del Mundo, suicidándose al saltar desde lo más alto de un acantilado hasta el
mar, donde dicen que moró para siempre, imaginando y creando…
Su amante, sintiéndose
abandonado y triste, trató de recomponer la Canción de Clauda, sin éxito alguno,
tan solo algunas de las notas pudieron ser encontradas… Y fue así como el amante
de Clauda decidió buscar la canción donde aun era recordada, y violando la
seguridad de la Torre del Recuerdo, logró dar con ella…
Cuando los guardianes de la
Torre del Recuerdo se enteraron del hurto, fueron tras el amante de Clauda, en
busca de la partitura de su canción, y éste se vio obligado a huir hasta donde
no pudo ser encontrado, en algún lugar cercano al que su amada aun moraba en
silencio…
Dicen que allí vivió mucho tiempo, y
que como único sustento tenía la Canción de Clauda, la cual tocaba por las
noches al sentirse triste y solo…
Muchos
han llegado a decir que por aquellos parajes aun puede ser escuchada la Canción
de Clauda, como traída por el viento en aquellas noches en que el amante
necesita de su sustento.
Dijeron
una vez, que esta canción fue el único de los Recuerdos que regresó al Mundo
tras haber formado parte del Dios del Recuerdo, que habita en lo alto de la
Torre del Recuerdo, donde se guardaron para siempre todos los Recuerdos…
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