Esta historia comenzó de siete maneras diferentes, pero todas ellas se cruzaron en un mismo lugar y en un mismo momento determinado del tiempo...

La Leyenda de Golöel

El Encuentro en la Plaza de Pravianne...  
     
     
 

Aquella tarde la plaza descansaba tranquila bajo el rico sol, salvo por aquella sombra que refrescaba bajo el campanario de la iglesia. El precioso edificio se elevaba sobre las casas que había a varias manzanas a la redonda. El único campanario terminaba en una alta torre, desde donde se podía observar la gran ciudad de Pravianne, allá arriba algunos niños dormían plácidamente bajo el sol. Muchos metros más abajo, junto a la puerta de entrada, un niño perseguía a un perro, el pobre trataba de huir despavorido, pero el niño lo mantenía preso con una dura cuerda. A poco de él, su madre le gritaba que dejara en paz al chucho, sin siquiera mirarle, mientras, caminaba hacia la fuente, siempre majestuosa en el centro de la Plaza de la Virgen. Al otro lado de la plaza dos niñas pequeñas intentaban alimentar a unas palomas asustadizas, a poco que se acercaban, las niñas estallaban en euforia y ellas huían espantadas. De pronto, un viejo atravesó la cristalera de la puerta del Gnomo Borracho, estrellándose contra el suelo, incluso se escuchó el crujir de su espalda contra los adoquines de piedra. Unas voces llegaron desde el interior, y al cabo de un instante, apareció la cabeza de Fedish, el dueño de la taberna. El viejo ya no volvería jamás tras la amenaza que éste le gritó...

La vida cotidiana en la Plaza de la Virgen de Pravianne se movía en ebullición, ajena a todo lo que estaba por acontecer. Tan solo unos instantes después, el discurso del destino alcanzaría la unión de varias de sus estrofas, que nadaban separadas en el tiempo, y que ahora se unían en un destino común...

 

Los Siete Comienzos...

 

I. Molarion Khar Norad, el Viajero entre Mundos

Ven hacia mí y déjame morar en ti…

V. El Barón Lord Rodald de Avernoix
Espera donde estés, pues tengo que vivir, y cuando muera, iré a charlar junto a ti…
     
II. Oggiv, el Caballero Errante...
VI. Abel de Avernoix
¿Quién me vende un alma y me presta esperanza...?
     
III. Sikarius, el Aprendiz de Armero VII. Phillip, le Rat
     
III. Sikarius, el Aprendiz de Armero  
     
             

Plano de la Plaza de la Virgen de Pravianne

 

Los Siete Caballeros Elegidos de Golöel tan sólo protagonizaron una pequeña parte de toda la historia que envolvió al romance entre Orfgod, el Mundo, la Luna y Golöel. Hasta que todo estuvo resuelto se libraron tres grandes guerras, a las que se llamó Las Guerras de la Luna. El destino de los Caballeros Elegidos tan sólo fue desatar la segunda de ellas...

Las Guerras de la Luna

 

 

 

     
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