Los Dioses fueron los
primeros en llegar al Mundo, y ya ellos se creyeron sus dueños, por lo cual
se lo disputaron, pero a punto de destruirlo, decidieron cedérselo a los
mortales...
Al
Mundo, que en un principio se le ha creído redondo, es desierto y prolífero
desde que todo fuese creado hasta que
llegan los Siete Grandes Lüe, apareciendo
de la Nada y ocupándolo. Siete grandes Dioses que al principio convivirán en
Él, aunque pronto lo codiciarán y por Él se enfrentarían, destruyéndolo
hasta casi dejarlo plano.
De los Siete Grandes Lüe se habló en el
Sueño de Ivette, un relato encontrado una vez en un
Templo, donde se guardó la única copia de éste, guardando en sí todo el
conocimiento y la sabiduría que conllevaba...
En algún momento, el
Dios del Recuerdo convierte a Moulth, Diosa de la Noche, la Belleza y los
Sueños, en la Luna, pues se ha enamorado de ella, y al creerse su
propietario, la convierte en el astro, colgándola en el cielo, atando a la
Diosa en su interior... Así aparece la Luna en el Mundo, la cual será
culpable, inocente ella, de la más grande contienda y disputa que ocurriría,
aunque aun quedara mucho tiempo para ello... De ella se habló en el
Cantar de la Luna Oscura, donde se habló de todo lo sucedido con ella,
desde que fuera creada, hasta mucho tiempo después, que no será aun aquí
adelantado... De ella y de su creación se habló también en el Sueño de
Ivette.
Entre estos primeros Dioses se encuentra Orfgod, Dios protector de los viajeros en
la noche y guardián de su oscuridad. Se dice de él que creó a las estrellas,
tratando de igualar en belleza a la Luna. Orfgod fue llamado
por un tiempo, el que devolvió la estabilidad a la Gran Balanza Dorada de Soran.
Orfgod
se enamora de la Luna, teniéndola siempre ahí en el cielo, no deja de
mirarla y descuida las noches y su seguridad... Comienza a
añorarla en aquellas noches en que no surca el cielo, oculta tras el Mundo.
Orfgod, viendo como
la Luna era poseída por el Mundo, y ya desde un principio admirada por
aquellos seres inferiores que lo moraban, sintió una envidia que ya jamás
podría controlar...
De todo esto y de las
consecuencias que conllevó, se habló en el Poema del Amor de Orfgod,
el cual fue escrito por alguien que no sabía que aquello había ocurrido en algún momento, en
algún Mundo muy lejano, donde aun podían ser ocultados los secretos...
De cómo a la Creación se le
antojó una Luna tan hermosa y de cómo este capricho dio lugar a la
Leyenda…
Los Días Antiguos -
Fecha exacta desconocida
Orfgod traza su
plan, que para llevarlo acabo, tratará de
infectar al mundo con sus mentiras...
Orfgod,
sumido en su hechizo de amor por la Luna, descuida sus tareas divinas y
termina por dedicarse exclusivamente a cortejarla. Al descubrir la
ignorancia que ésta procesa hacia él, decide hacer pagar al Mundo por su
desamor, el único causante de su tristeza.
El Mundo, sumido
en su codicia y su ansia de progreso, y ajeno al trío amoroso en que se
encuentra inmiscuido, descubre las Siete Caras de Orfgod.
Desterrado y
olvidado, Orfgod reaparece en sus siete formas en que será conocido y
concebido por el Mundo, como siete dioses independientes. Cada uno de ellos
representará y guiará a sus seguidores representado por un credo asociado a
cada una de las emociones que siente.
Así, el Mundo
conocerá a Legumes y Anarade, Dioses hermanos del Odio y la Ira
respectivamente.
Estos dioses serían después seguidos por bandas de bárbaros en los Páramos de las
Estrellas.
Ivirida y Gingöen, Dioses de la
Envidia y la Impotencia,
también hermanos. A estos dioses los seguirían diferentes sectas ocultas
por el Viejo Mundo.
Golöel y Ulara, Dioses del
Amor y la Tristeza, al igual
que los anteriores, también fueron hermanos, aunque siempre se llevaron mal. Ulara
sería seguida por algunas comunidades de elfos,
y de hombres del norte del Viejo Mundo. Orfgod, en su forma de Golöel,
lograría dejar después una de las Altas
Estirpes de los Elfos en el Mundo, los
cuales lo seguirían y en el creerían.
Además, Golöel sería adorado por una secta que más tarde se llamó La
Orden de Golöel.
Y Evilized, Diosa del
Deseo, prima de Gingöen e Ivirida.
Evilized sería seguida más tarde por algunas sectas ocultas, duramente perseguidas
por largo tiempo, al cual lograron sobrevivir. Cuentan que Evilized se
había enamorado de Golöel, creyéndolo el más íntegro de los anteriores...
Los Días Antiguos -
Fecha exacta desconocida
Las Guerras de
los Dioses...
La Batalla del
Juicio
Final de la Edad de
los Dioses y comienzo de la Edad de los Elfos
En
algún momento, los Dioses comenzarían a luchar entre sí con una rabia y un
ansia tan brutales, que lo destrozarían todo, terminando por dejar al Mundo
en forma plana, cuando había sido
esférico. Todo
esto fue relatado en la forma de un pedazo de cuento, aquel que llamaron
Un Atimo...
Al terminar estas
guerras, el mundo había quedado dividido en dos caras, una dominada por los
Dioses Buenos, a la que llamaron Mawol, y otra dominada por los Dioses
Malos, a la que éstos llamarían La Tierra de Orloog, pero que más tarde sería conocida
como la Tierra de los Dioses. A la última guerra, en que se dio por terminada la brutal
guerra, se la llamó la Batalla del Juicio, cuando los Dioses Buenos
invadieron la Tierra de Orloog en un deseo de tranquilidad y armonía conmensuradas...
Entonces fue cuando los Dioses Buenos fueron expulsados de Mawol, y
exiliados debieron sufrir el castigo de convivir con los Dioses Malos,
dejando ese Lado del Mundo para los Mortales, con la esperanza de que ellos,
al no ser tan poderosos, supieran cuidarlo...
Más tarde, sería
comprobado que los frutos son como los árboles de donde caen, y el ansia y la
angustia semillas que no tardan en germinar...
Así daba lugar al
final de la Primera Edad del Mundo, la de los Dioses, y se daba paso a la
Segunda, la Edad de los Elfos...