En
el S. VI
antes del comienzo del calendario de los hombres, los enanos, bajo el mandato de
Thüril, el Rey Único, regresaron a las entrañas de la montaña, sellando sus
túneles, para huir del Mundo Exterior. Según ellos, fue para protegerse de la
amenaza que se cernía sobre sus Reinos... Se acercaba un mal tan poderoso, que
acabaría con toda civilización, y que arrasaría la faz del Viejo Mundo... De
esta fecha se data el comienzo de la Guerra de los Mil Años.
La Edad de los
Hombres comenzaba, y recién éstos tenían tecnología suficiente para comenzar su
expansión. Los helenos y los pridonios eran buenos navegantes, y se disputaban
el Mare Nostrum Interioris, hasta entonces de dominio heleno. Pero los pridonios,
que se encontraban en el auge de su crecimiento, desembarcaron en el viejo
continente, donde se encontraron con los elfos...
La Alta Estirpe
de Laentis-Anne llegó al Viejo Mundo muchos milenios antes de este momento, y ya
habían explorado todo el Viejo Mundo, levantando atalayas por toda su geografía,
y con ellos convivían los aches y los celtas, éstos venidos de las Islas
Flotantes. Por aquel tiempo, los aches, una cultura de hombres que había nacido
en el corazón del Viejo Mundo, se había expandido por bastas regiones, y
convivían también con los elfos en paz.
Pero los
pridonios sólo conocían un método: la guerra. Conquistaron Esselnesse, y con
ella cayó la Tierra de Tronia. Al norte, invadieron la Península de Ëslinor, y
se asentaron en la Tierra de Laneo. Las batallas entre elfos y hombres duraron
mucho, lucharon duramente, pero a los elfos les fue imposible frenar a los
hombres, que los superaban en número. Hasta que en -46, los pridonios lograron
conquistar el sur de la ciudad elfa de Prolia, quedando dividida por el río.
Allí fundaron Gran Prolia, y comenzó un status quo que duró los siguientes tres
lustros.
Durante todo
aquel tiempo, y desde poco después de que los enanos se ocultaran bajo la
montaña, los vesorianos, una tribu de hombres que provenían de los Páramos de
las Estrellas, el extenso desierto que se halla más allá de las Montañas del
Anochecer, donde siempre es de noche, habían invadido el Viejo Mundo.
Los vesorianos
se habían aliado con los orcos de las montañas, y echo huir a los gonotes, los
hombres que las habitaban. Bajaron de las montañas y atacaron tanto a hombres
como a elfos, y grandiosas ciudades cayeron a su paso, como Lanthas, o Gorlindon,
la Última, la ciudad elfa más al este, en las Tierras Bajas.
150 años
después de que Prolia estuviera dividida por el río, y que hombres y elfos
lucharan sin ganar terreno, las bestias surgieron por el este. El primer
encuentro fue en 109, cuando un ejército pridonio fue masacrado, al este de la
Península de Ëslinor. Derrotas como aquella llevaron a que en 117 los elfos y
los pridonios firmaran la paz, durante el Tratado de Prolia. Entonces, juntos,
hombres y elfos, levantaron el Muro de Ëslinor para defenderse de las bestias,
que separaba la península del Viejo Mundo, y que siempre fue inexpugnable.
En esta época,
un hito cambiaría el curso de la guerra: en el año 116, Thüril, el Rey Único,
muría en el subsuelo, y Thor-Lunn, que fue nombrado soberano de todos los
enanos, decidió regresar a la Superficie a luchar contra las bestias... Así, las
primeras ciudades enanas volvieron a resurgir, como Karak-Lunn o Karak-Ethin.
En occidente,
el pueblo gonote, que en grandes olas migratorias había cruzado el Viejo Mundo
durante los últimos siglos, huyendo de las bestias, había llegado a los dominios
pridonios sobre la Tierra de Tronia, y los primeros enfrentamientos comenzaron.
Además, alcanzaron también el sur, cruzando las Montañas Desoladas, invadiendo
la Meseta de Issonia, donde habitaban los helenos. Los pridonios, al ver que el
Muro de Ëslinor había resistido contra las bestias, en el año 204 levantaron
otro que separaraba la Tierra de Tronia, al que más tarde llamarían la Muralla
de los Reyes. Así, lograron mantener a ralla a los gonotes, por un tiempo...
Pues cuando las bestias los atacaron por el este, éstos no tuvieron más remedio
que enfrentarse a los pridonios, viendo que contra los vesorianos les sería
imposible vencer. Así, en el año 300, los gonotes cruzaron la Muralla de los
Reyes, invadiendo la Tierra de Tronia. Los pridonios se retiraron a la Gran Isla
de Pridonia, y su capital, Cartesse, la ciudad más poderosa del Viejo Mundo
occidental de por aquel entonces, se temió lo peor...
Sus
territorios se veían seriamente amenazados, y ya no controlaban la defensa de
aquellas tierras ante las bestias. Pero su preocupación fue mayor cuando los
gonotes, en un alarde de bravura, desembarcaron en la Gran Isla, e incluso
lograron sitiar Cartesse en el año 319. Mucho tiempo pasaron los pridonios y los
gonotes guerreando, pero todos eran conscientes de que la inestabilidad del
Viejo Mundo era una olla a presión, y decidieron que aquello no podía continuar.
Los elfos reunieron a los señores pridonios y gonotes, junto a heraldos helenos
y enanos, y les instaron a aliarse, a unir fuerzas contra las bestias, que
tenían subyugado el Viejo Mundo. Les dijeron que los enanos habían regresado de
las entrañas de la tierra, y que en las Montañas del Anochecer combatían a los
vesorianos y a los orcos, ganando terreno. Los elfos de Barafundär, que hasta
ahora habían permanecido ocultos en Loth-Darien, habían salido de su bosque
encantado y combatían junto a los enanos en las montañas. Era el momento de
unirse, y los pridonios y los gonotes firmaron la Paz de Cartesse.
Así, la
alianza de elfos, hombres y enanos marchó contra las bestias, y juntos, lograron
ganarles terreno. Duras batallas se sucedieron entonces, pero los vesorianos
sufrieron pesadas derrotas, y debieron marcharse de allí. Los elfos
reconquistaron grandes ciudades como Aluadinia, Oslinath o Lanthas, a la que
renombraron como At-Lanthas, y al final, se libró la Batalla de las Bestias, en
las Torres de Isnara, las dos grandes fortalezas que guardaban la entrada al
Paso de las Bestias, construidas por los vesorianos mucho tiempo atrás, donde
fueron definitivamente derrotados. En 456 la alianza de hombres, elfos y enanos
lograron expulsar a los vesorianos, que se retiraron a los Páramos de las
Estrellas, dando fin a la Guerra de los Mil Años.
Las Crónicas de la Guerra de los Mil
Años son una serie de relatos en los que
estoy trabajando actualmente, que
se ambientan en la época oscura a la que
llamaron la Guerra de los Mil Años, en
que las bestias invadieron el Viejo
Mundo durante varios siglos...
Viejo Mundo
Plano del Viejo Mundo durante
la Guerra de los Mil Años
Península de Ëslinor
Plano de la Península de Ëslinor durante
la Guerra de los Mil Años
La Batalla de Utha
Plano de la ciudad de Utha durante el
asedio pridonio en -57
Tierra de Tronia
Plano de la Tierra de Tronia durante la
invasión visigonote (S. IV)