| |
El
pueblo de los Gelidens fue muy querido por todos, o por casi todos... Éstos
fueron los séptimos en llegar a la gran isla. Su navío arribó al norte, a las
tierras que hoy llaman Lad-Thil. Y allí prosperaron pronto.
Se cuenta de
ellos que en la travesía hacia la isla se desviaron, siguiendo una constelación
de estrellas, y que casi navegan en rumbo a otras tierras, pero al fin,
avistaron la isla. Menos mal... A bordo del Navío de la Alta estirpe de Gelidén,
se le encargó el gobierno de la nave a Gelidenos, uno de sus más valerosos
marineros.
Gelidenos fue,
dicen, el primer elfo en ver las estrellas. Estaba a proa, en el primer
anochecer de sus vidas, y avistó la primera estrella. Dio un salto, y todos
acudieron a admirar su hallazgo. Después de aquel primer día de sus vidas, aquel
cielo azul infinito se tornó rojizo al oeste y negro alrededor, hasta quedar a
oscuras en la inmensidad del océano. Y allá en lo alto, miles y miles de
puntitos blancos, estampando la bóveda de la noche. Aquel cambio podría haber
sido aterrador, pero no... Ellos quedaron maravillados.
Aquella travesía
fue maravillosa para el pueblo Geliden. Al llegar a tierra y asentarse,
descubriendo todo un nuevo mundo, fueron los primeros en seguir y estudiar las
estrellas. De ellos llegaron a decir que dormían por el día, y que vivían por la
noche admirando el firmamento...
Gelidenos fue
uno de los mayores estudiosos de todos los elfos de Eleanor, y del Mundo, tal
vez. Guió a los Gelidens siempre con buena determinación, siguiendo, además de a
las estrellas, sabias decisiones. Su pueblo fue muy próspero a su cargo.
|
Extraído de La Alta
Estirpe de Gelidén, los amantes de las estrellas |
|
Memorias Olvidadas |
|
Darka Treake |
|
|