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Suecia es un
país precioso. El blanco lo recorre todo. Adorna los tejados y calles,
cubriendo el colorido de las casas, y en los campos se confunde con los
incontables bosques desperdigados. Sí, Suecia es precioso.
He estado ahí
esta última semana. Resulta que Sil está estudiando allí unos meses, y
he ido a verla. ¡Ha sido una semana genial!
Llegué el día
13 por la noche, y tuve que esperar a las 6 de la mañana, al primer
autobús que me llevara a Västerås, donde ella vive. Claro, llegué el 14,
muy cansado, y durante ese día casi no hicimos nada. El viaje me costó
barato, debido a que tenía un billete ZED (es un acuerdo entre
compañías, donde el precio depende de las millas), pero supongo que un
billete normal desde España hasta Estocolmo puede costar a partir de 200
euros, ida y vuelta. El viajero que busque, podrá encontrar otras
gangas, pero este precio creo que puede ser el estándar.
Västerås se
encuentra al oeste de Estocolmo, a hora y media en autobús desde Arlanda,
el aeropuerto de Estocolmo. Es una ciudad pequeña (a pesar de ser la
sexta ciudad sueca), asentada junto al Lago Mälardalen.
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Al día siguiente, jueves
15, partimos hacia el norte. Volamos en SAS, desde Estocolmo
hasta Kiruna, por un precio de unas 500 SEK (10 Coronas Suecas
equivalen aproximadamente a 1 Euro, para evitar confusiones, os hablaré en Euros
desde ahora), lo que significa que el vuelo nos costó al rededor
de 50 euros a cada uno.
Kiruna está situada más
allá del Círculo Polar Ártico, como podéis ver en el mapa. Se
trata de una ciudad pequeñita, más bien un pueblo, y decir que
estaba cubierto de nieve sería un eufemismo... Por norma
general, había varios palmos de nieve sobre cualquier cosa, en
algunos sitios hasta un metro. Vimos algún coche sepultado completamente por la nieve, a cada
lado de las calles había una montaña de nieve que habían
retirado de la calzada, y tan sólo en las vías principales se veía el
asfalto. La temperatura media era de 20º Centígrados, bajo
cero... Recuerdo, nada más bajar del avión sentir cómo los mocos
se congelaban!! Si sacabas los dedos fuera del guante, al
instante te dolían... La cara era lo peor... Vestíamos 3
pantalones, 2 camisetas, jersey, abrigo, bufanda, guantes,
gorro... Teníais que ver los mofletones que se te quedan al
entrar a un edificio después de unos minutos en la calle.
Al llegar a Kiruna no
fuimos conscientes de mi error al elegir un hotel, fue más
tarde, una vez en el bus que nos llevaba a Björkliden. Se trata
de un pequeño pueblito construido a modo de estación de ski a
102 Km de Kiruna, en dirección noroeste... Sí, más al norte.
Queda a unos 20 o 30 Km de la frontera con Noruega. El lugar
estaba lejos, pero al final no resultó un problema. Nos quedamos
en el hotel de la pista de ski, que nos costó unos 70 Euros a
cada, esa sola noche. Las pistas de ski tenían muy beuna
pinta... Imaginad ir a eskiar al polo norte, a Laponia... Habría
estado genial, pero nosotros no íbamos para eso, es una pena.
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| Kiruna queda cerca de
Narvik, que es la primera ciudad noruega siguiendo esa
carretera, la E10. Habría estado bien poder
visitarlo, pero no teníamos tiempo. Nos habían dicho que es un
sitio muy bonito, y si hubiéramos tenido dinero y tiempo, nos
hubiera encantado ir. |
Bueno,
estábamos en Björkliden, al anochecer del día 15. A eso de las ocho
fuimos a un restaurante a cenar, donde tan sólo había para elegir dos
tipos de pizza... A pesar de ello, estaban buenísimas! Lo mejor fue
sobre esa hora... La verdad es que con ese frío, hicimos varios viajes
entre el hotel y el restaurante, luchando por andar entre la nieve y el
hielo, que no era poca cosa... Y en eso, la vimos: la Aurora Boreal.
Preciosa... Impresionante... Primero vimos como se formaba una especie
de nube blanca alargada en una región del cielo, después eran dos. Poco
a poco fueron adquiriendo tonos verdes, y dibujando extrañas formas que
se movían muy lentamente en el cielo negro... Espectacular, de verdad.
Ver una Aurora era algo que quería hacer antes de morirme... Una de esas
cosas... Y nos encantó.
Debido a que
con nuestra cámara fue imposible tomar una fotografía, compramos esta
postal, que de entre todas las que vimos, era la que más se acercaba a
lo que vimos. Tal vez deberíamos quitar el remolino más brillante de
abajo a la izquierda, pero el resto era bastante parecido a la Aurora
que vimos nosotros... Espero que os hagáis una idea. Lamento no mostrar
una foto nuestra.

Con la Aurora,
ese viaje ya había merecido la pena, subir hasta allí, a Laponia, a -20ºC...
Fue preciosa.
Bueno, al día
siguiente, día 16, regresamos a Kiruna, y de ahí fuimos a Jukkasjärvi,
donde está el Ice Hotel. Consiste en un hotel construido por completo de
hielo. Tremendos bloques de hielo se elevan, no demasiado, pues se
constituye de varios edificios de planta baja, pero es impresionante
verlo. Había que pagar cerca de 12 Euros sólo para entrar a verlo, pero
nosotros nos colamos. Es muy fácil, aunque imagino que si pagas, te
ofrecen una visita guiada, y te mostrarán alguna habitación, que no
pudimos ver. Estuvimos en el bar (Absolut bar) y en la iglesia, además
de un hall que daba a las habitaciones. El sitio es curioso de ver, vale
la pena ir, pero no aconsejo a nadie que se hospede en él. Es muy caro,
y dudo muchísimo que uno pueda sentir ese lugar como acogedor. Las camas
son de hielo... Aun así, sí aconsejo visitarlo.
Esa noche, a
eso de las 21 cogimos un tren que nos llevaría de vuelta a Västerås, y
que salió con 2 horas de retraso debido a problemas con la nieve.
Durante esa noche y la mañana siguiente, recorrimos toda Suecia de norte
a sur. Unas 14 horas, de las cuales pasamos la gran mayoría durmiendo.
El viaje en tren nos costó alrededor de 40 Euros a cada uno. Desde
Kiruna, el tren nos llevó a Uppsala, donde debíamos tomar un bus que
tras hora y media nos dejaba, al fin, en Västerås.
Uppsala es una
ciudad no muy grande, y de importancia en Suecia. No se encuentra lejos
de Estocolmo, hacia el norte. Pasamos allí como una hora, en lo que
cogíamos el bus a Västerås, el final de ese largo viaje de vuelta. En
esa hora, y después de 14 horas de tren, nos atrevimos a dar una vuelta
por la ciudad, en la que encontramos la catedral. La catedral de Uppsala
es la más grande Escandinavia, donde han sido coronados a lo largo de la
historia muchos de los reyes suecos o escandinavos. Podréis encontrar
más información a cerca de la catedral de Uppsala
aquí. Es una catedral bonita, pero íbamos con poco tiempo, y
regresamos pronto. Lo más especial de la catedral, es que en ella está
enterrado Linneo, pudimos ver su tumba. Una vez en Västerås, pasamos el resto del día
descansando.
Al día
siguiente, día 18, lo pasamos en Västerås. Dimos un paseo por el Lago
Mälardalen, que estaba congelado. Tan bonito... Otro de mis sueños
realizados, caminar sobre un lago helado. Bueno, en realidad mi sueño es
patinar sobre el lago helado... Pero no era posible, así que me conformé
con caminar sobre el hielo. Os aseguro que la sensación era... ¿cómo
diría? Miedo... ¡sí! Qué impresión... Da la sensación que se va a
quebrar el hielo en cualquier momento. La gente caminaba como si nada.
Se trata de un gran lago, y la gente lo cruzaba andando, como si nada,
pero nosotros no lo hicimos. Dimos unos cuantos pasos y regresamos. Esa
noche preparamos una spanish dinner para los compañeros de piso
de Sil.
El último día,
el lunes 19, lo pasamos en Estocolmo. ¡Qué ciudad tan bonita! Os enseño
algunas fotos. Visitamos el casco antiguo, Gamla Stan, y de ahí en
ferry, pues Estocolmo es una ciudad construida en diferentes islitas,
fuimos a Skreepsholmen y a Djürgarden. A destacar, además de lo bonita
que es, el centro, las calles, las casas, todo, en especial, la catedral
y el museo del Vasa.
La catedral es
especial. En su interior tiene la gran figura de San Jorge derrotando al
Dragón, como os muestro en las fotos. Se trata de una escultura tallada
en madera de roble y cuerno de alce, que data de 1489. No sólo por ello
es bonita la catedral, me gustó mucho, y
aquí podréis encontrar más información a cerca de ella.
El museo del
Vasa, es, como su nombre indica, el lugar donde está el Vasa, un
tremendo barco que fue construido por el rey sueco para demostrar su
grandeza. Se trataba de una gran nave, que demostraba todo su esplendor,
debió ser preciosa, magnifica, imponente... Hasta que se hundió.
Ocurrió, además, en su viaje inaugural. Aquello ocurrió en el Siglo XVII,
y el Vasa, el gran navío, se pasó los siguientes 300 años hundido en el
fondo de las aguas de Estocolmo, hasta que hace unos 50 años fue
encontrado y reflotado. El tremendo barco fue restaurado y ahora se
guarda en este museo. Se cuenta todo, como se construyó, como era, como
se hundió, como se encontró, como se reflotó, como se restauró... Todo.
Es un gran museo. Consiste en una grandiosa nave, que alcanza los 7
pisos, y en cuyo interior está el gran navío. Sí, está el barco, el
mismísimo barco. Es impresionante... Verlo ahí, tan de cerca... Te
puedes imaginar cómo se hacinaban ahí 400 personas navegándolo... De
verdad, vale la pena. La entrada al museo para estudiantes es de 4
Euros. Más información a cerca del Vasamuseet
aquí.
Esa noche
cenamos con mis tíos en una pizzería, y regresamos a Västerås. Al día
siguiente, ayer, día 19, regresé.
Ha sido un
viaje increíble, muy bonito, genial. Me ha gustado mucho. Mucho... A
todo el que tenga ocasión de ir a Suecia, que no lo dude.
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Vista del Lago
Torneträsk congelado. Björkliden |
Aurora Boreal
(postal) |
Vista del Lago
Mälardalen congelado,
Västerås |
Tysca kyrkan.
Estocolmo |
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Casa de la
Nobleza. Estocolmo |
Riddarh. kyrkan.
Estocolmo |
San Jorge y el
Dragón (1489). Storkyrkan. Estocolmo (postal) |
El Parhelio
(1535). Storkyrkan. Estcolmo (postal) |
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Vista de
Södermalm desde Gamla Stan. Estocolmo |
Castellet.
Skeepsholmen. Estocolmo |
Vista de Gamla
Stan desde Skeepsholmen. Estocolmo |
Museo Nórdico.
Estocolmo |
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Reproducción del
Vasa. Museo del Vasa |
Relieve en forma
de rostro de león amenazante. Portezuela de uno de los cañones del Vasa |
Mapa del Norte
de Europa en el Siglo XVII. Museo del Vasa |
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